
Comencé a trabajar en el mundo del viaje el año 1969, el mismo año que hice la reválida de la Escuela de Turismo (aunque ya antes había acompañado grupos de "veraneantes" en excursiones por la provincia de Alicante: 125 pesetas de dieta y comida gratis), cuando, llenos de ideales, Ángel Cano, Manolo Pérez y yo pretendíamos crear una entidad que ofreciera y desarrollara viajes con "contenido social". Y, dadas las circunstancias, conseguimos muchos logros; nuestros grupos en autocar comenzaron a recorrer la geografía española. Aquello era un "tingladillo" y buscábamos una Agencia de Viajes instituída que nos franquiciara. Claro que nadie -ni nosotros mismos- sabía lo que era una franquicia. Ese concepto, entonces, no existía. Sólo buscábamos una Agencia que nos amparara con su título, como si fueramos su sucursal y cubriera, legalmente, nuestras actividades. Así, captamos el interés de Viajes Nadir de Madrid, con cuya dirección tuvimos repetidas conversaciones al respecto.Todo quedó en nada. A mi y a Manolo nos llamaron el mayo siguiente a hacer la "mili". Manolo al Tercio de Regulares de El Ayoum y yo a la Infanteria de Marina: año y medio de mili cada uno.
A la vuelta nos encontramos que de aquello no se había hecho nada y nosotros teníamos urgencias diferentes. Yo recibí, en 1972, una oferta de trabajo de Viajes Nadir y me fuí a a Madrid a empezar mi periodo de agente de viajes minorista. Compañeros míos de trabajo eran Matilde Torres y Lola Matías, quien luego fué mi mujer y madre de mi hija. También empieza aquí el "gusanillo" por Oriente. Todos en esa agencia teníamos ese "gusanillo" como luego quedó demostrado.
Los avatares profesionales me llevaron a otras minoristas: Viajes el Corte Inglés y Viajes Marthe. En Viajes Marthe saqué, en 1978, mi primer grupo a Asia. Una buena oferta de Viajes Kuoni me introdujo durante año y pico en el mundo del receptivo, pero, cuando, en 1981, recibí la invitación de Matilde Torres para formar parte del primer equipo que había de crear Viajes Catai, no me pude resistir y Catai fue los siguientes seis años de mi vida.
Allí conocí a Alfonso y a Fernando Rodríguez, con quienes -en su momento, 1987- fundé Dimensiones que representó otros cinco años de mi vida. El acceso a las decisiones de otras personas diferentes y la desaparición de la idea original de lo qué había de ser Dimensiones en el mercado del viaje me alejaron de ella. Comenzó, entonces, mi vida como acompañante de grupos -"Tour Leader"- periodo durante el que fui completando mi conocimiento "in situ" de algunos países que, hasta entoces, conocía sólo por cuanto había estudiado y había vendido.
Cuando el grupo ebookers compró Dimensiones, yo volví a formar parte de la plantilla, pero esta vez en ebookers.com, como responsable de los contenidos de su sitio web. Fué una etapa interesante que me permitió conocer más a fondo el mundo de internet y -de alguna forma- ha hecho posible que estés leyendo esta página. Hasta que en el 2003, ebookers centralizó todos sus departamentos de desarrollo en la India (más barato) y eliminó los que funcionaban en Europa (más caros).
Eso significó mi vuelta al mundo de los grupos como acompañante y, en los periodos libres, al desarrollo de sitios de Internet como actividad autónoma. Ahora, quiero poner esta experiencia y estos conocimientos a disposición de aquellas empresas que ven limitado su desarrollo de los viajes en grupo por el lógico desconocimiento de ciertos destinos lejanos y de su operatividad. Creo que existe, en ese campo, una importante área de desarrollo para cubrir una necesidad que muchas agencias sufren.
